domingo, 29 de septiembre de 2013

Campesinos del Valle de Ubaté: y si la guerrilla nos ayudara….

Libardo Sánchez Gómez

En un artículo anterior anoté que de los 17 millones de habitantes del campo colombiano aproximadamente 7 millones viven en la indigencia, que estos no  tienen interés ni capacidad alguna para salir a protestar; y que 10 millones de seres humanos del campo viven  del rebusque, no tienen empleo formal, se les conoce como peones, y la mayoría de estos, también, han perdido   la conciencia de clase (http://libsang-elviajeroysusombra.blogspot.com/2013/08/los-azadones-transforman-colombia.html) Pasada  la Protesta (Paro  Nacional Agrario en suspenso ) de los campesinos del Valle de Ubaté, para corroborar o negar tal afirmación, me di a la tarea de pulsar la opinión de los habitantes rurales de la Región en los diferentes estratos sociales. Comencé por las veredas de Chipaquín y Pedregal pertenecientes al Municipio de Sutatausa, a su vez, vecinas del municipio de Tausa; también visité  la vereda de Apartadero de  Ubaté, colindante con Carupa, todas ubicadas en las partes altas del Valle; al final pude obtener una idea clara acerca de lo que piensan los habitantes del campo de los tres municipios más productores de papa, leche y carbón de la zona. 
Sutatausa. Ermita, Iglesia y despacho parroquial, declarados monumento nacional. 2013

Hay que anotar que en estos parajes hasta el año 2004 tuvo influencia la guerrilla de las FARC. La parte alta de Tausa, Sutatausa y Carupa hicieron parte del corredor de las FARC que les permitía dominio territorial desde Yacopí pasando por Paime, San Cayetano, Tausa, Sutatausa, Carupa, Cooper hasta  Muzo. Recién iniciado el Gobierno de   Uribe, un destacamento de guerrilleros más un gran grupo de campesinos cultivadores de papa fueron víctimas de un bombardeo indiscriminado por parte del avión fantasma en la vereda de Pedregal de Sutatausa; sobre los barbechos quedaron esparcidos los cuerpos destrozados por las bombas de más de 60   hombres, mujeres y niños. Cuentan los pobladores que los perros durante varios días aparecían en las casas llevando restos humanos; allí no hizo presencia autoridad alguna ni siquiera para efectuar el levantamiento de los cadáveres.   Después de este hecho la guerrilla   abandonó el lugar, para no exponer a sus habitantes a la feroz arremetida paramilitar por aire y tierra desatada en la zona.


De los habitantes de las veredas mencionadas un 70% son campesinos sin tierra, estos forman el proletariado (peones) campesino dedicado a labores en torno al cultivo de papa. Ninguno de estos obreros rurales participó en la Protesta de los paperos y lecheros. A la pregunta, ¿Por qué no participó en la corrida con el ESMAD? - Invariablemente contestaron:   A nosotros de qué nos sirve hacernos pegar de la policía.  Les pregunté, ¿cuáles son sus esperanzas,   qué esperan del futuro?  -Y la respuesta al unísono no se hizo esperar: -Nuestro futuro ya pasó. ¿Y el Gobierno? –sin dudarlo respondieron: - ¿Cuál Gobierno? -y parodiando a Santos agregaron- el tal Gobierno no existe.  ¿Entonces…? – respondieron socarronamente con  acento gritón:    Si…  la guerrilla nos ayudara... Les  hice en broma una pregunta atrevida, ¿Y por qué no se fueron con la guerrilla? Y, también,  en broma, mostrando su mueladura acerada con “tres dientes de oro”, contestaron: Jajaja, no nos recibieron… porque… no servimos ni para disparar papas bomba.
Sutatausa. Centro administrativo. 2012

Dialogué con pequeños parceleros de las veredas en mención, sus granjas no pasan de cinco fanegadas; estos campesinos manejan economías cerradas: siembran hortalizas para autoconsumo e intercambian excedentes entre vecinos. Anexo a los cultivos crían gallinas, ovejas y 1 o 2 vacas, hasta hace poco un carro recogía la leche, pero desde hace unos días nadie se la compra. Ninguno de estos pequeños propietarios tampoco salió a protestar. A nosotros ni nos va ni nos viene lo que pase, pues no tenemos nada para vender ni comprar –esta fue la opinión generalizada. Pero a pesar de su calculada marginalización de la protesta agraria ésta se vivió muy cerca de sus parcelas, a muchos  les tocó sufrir  en carne propia sus efectos, apunta de gases y tiros el  Gobierno les hizo saber que sí existe. Según MOVICE (24 de septiembre 2013) La   Misión de Verificación de DDHH en Cundinamarca y Boyacá pudo constatar: “Torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes; graves lesiones en cabeza, rostro y extremidades; detenciones arbitrarias;  amenazas e intimidaciones; hurtos; quema de vehículos; disparos con arma de fuego en contra de manifestantes y otros pobladores; disparos de proyectiles de gas lacrimógeno, granadas aturdidoras y piedras, lanzados indiscriminadamente a las viviendas de la población y directamente contra los cuerpos de las personas; violación al domicilio; actos de discriminación en razón al género y la identidad cultural, entre otros”. Agrega dicho informe que: la “Misión recibió denuncias  y documentó casos de graves violaciones de derechos humanos sufridas tanto por personas que participaban en las concentraciones pacíficas en las vías, como por pobladores al margen de ellas, atribuidas a la Policía Nacional Fuerza Disponible y principalmente a agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD).  Asimismo, sostuvo reuniones con funcionarios públicos de algunos de los municipios visitados (Alcaldes, secretarios de gobierno, personeros, fiscales,  médicos forenses), quienes aceptaron que hubo exceso de la fuerza por parte del ESMAD y reconocieron que el control del orden público dentro del municipio estaba en manos del comandante del ESMAD y no de las autoridades civiles como correspondía” (las negrillas son mías)
Sutatausa. Alcaldía y una panorámica de las veredas de la parte alta. 2012

¿Cómo les está ayudando el Gobierno? -Le pregunté a una señora de unos setenta años, mientras alimentaba sus gallinas con maíz criollo cosechado en su granja, con voz enérgica para su edad contestó: - El Gobierno  está hecho para quitar no para dar..,  y ya no permite que sembremos ni siquiera nuestras propias semillas. Y no ve que nos toca pagar impuestos, para  pagar a esos hombres que vinieron   a pegarnos y a ultrajarnos. A la pregunta, ¿Y los Congresistas han venido hablar con ustedes? –se quedó mirándome incrédulamente  y luego dirigiendo la mirada perdidamente hacia el Valle, contestó con una pregunta _  ¿acaso esos no son los que han creado las leyes que nos han quitado la salud y nos empobrecieron? ¿Entonces…? - le lancé la misma pregunta que le había hecho a los campesinos sin tierra, su respuesta fue tajante: - Si la guerrilla… nos ayudara…, pero qué nos va  ayudar si se van a entregar…


Quienes realmente participaron en las protestas durante el Paro Nacional Agrario fueron los campesinos “ricos”, quienes tienen todo que perder.  Los de las partes altas, habiendo abandonado los cultivos de cebada, trigo y maíz, venían sembrando entre 200 y 500 cargas de papa.  Y los  dueños de tierras ubicadas en el valle pastorean ganado de leche; algunos hatos  producen entre   quinientos y diez mil  litros de leche al día, estos sí que, aún, tienen mucho porqué pelear. Y mientras los campesinos anteriormente citados han perdido las ilusiones y la conciencia de clase; los campesinos  acomodados luchan por conservar su posición burguesa seriamente amenazada con las medidas económicas del Gobierno; son conscientes que jamás podrán competir con los gringos, los europeos y los vecinos del Sur; la clase en el poder los ha puesto en situación tal  que  no saben qué hacer para subsistir. Les pregunto, ¿Ven una pronta solución a su difícil situación? – las respuestas fueron a cual más pesimistas – No vemos que el gobierno tenga solución alguna, pues   la lógica de los TLC está en que unos se benefician y otros se perjudican,  y ya sabemos que es a nosotros a quien nos tocó las de perder. ¿Entonces…? – a la misma pregunta una misma respuesta: Si la guerrilla nos ayudara…,     estos durante los enfrentamientos gritaban al ESMAD: “si estuviera la guerrilla… hay si correrían como gallinas asustadas”.

Si bien la guerrilla en la zona fue asunto del pasado, cabe preguntar si el   fervor combativo, si se quiere revolucionario, mostrado durante las vigorosas protestas en el Valle de Ubaté, nacido aparentemente de la nada, ¿tiene velados orígenes, aunque se niegue o piense lo contrario, en los alzados en armas? ¿Algo quedó de su paso por los fríos páramos del norte de Cundinamarca? ¿existe un subconsciente colectivo que ve en las acciones de fuerza la única manera para defender los derechos?  No olvidar, tampoco,  que por allá en las décadas de los 70 y 80 el ELN mantuvo su presencia en el sector del Volcán; precisamente, de allí bajaron a dar  batalla al ESMAD el 90% de los productores de papa presentes en el Paro Nacional Agrario. En Sutatausa el Partido Comunista mientras tuvo Personería jurídica mantuvo representante en el Concejo municipal; allí, ciertamente, Teófilo Forero inició su vida política y sindical, como vocero de los trabajadores de las minas de Peñas de Cajón y Boquerón. 

¿Es cierto   que  los campesinos se auto organizaron,  pelearon y siguen discutiendo sin dirección alguna? No lo creo, personalmente participé en una reunión entre los voceros de los paperos, lecheros, mineros y pequeños transportadores con los alcaldes y una delegación oportunista de la Gobernación de Cundinamarca; y pude constatar un mando totalmente centralizado, ¿con asesoría de Fensuagro? Por lo menos allí estaba uno de sus voceros; eso sí la izquierda  estaba ausente, claro que no era fácil su vocería. Por ejemplo, la ex alcaldesa de Sutatausa Nelma Forero, conocida por su posiciones de izquierda y por haber organizado el único movimiento de protesta contra el código minero en la Región, fue un hito ver aquella vez a los pequeños y medianos propietarios de minas marchando por las calles de Sutatausa, lanzando arengas contra Santos y Uribe, esta vez no tuvo la oportunidad de participar dentro del movimiento de los productores agropecuarios y mineros.

Alguien dijo que:  ”(…)Hasta el reciente paro agrario, nos permitió observar el enanismo acumulado de la “izquierda”, cuando las grandes masas populares, en actitud autónoma, desbordaron y pasaron por alto, en gran medida, cualquier posibilidad de “direccionamiento”, pero también, y no debemos llamarnos a engaño, un levantamiento más parado en conceptos pequeñoburgueses que otra cosa, mas no por ello dejando de ser un levantamiento revolucionario”. Un abrebocas para profundizar en la realidad que se presenta en una zona de grandes contrastes.

Sutatausa es la puerta de entrada a los fértiles valles de Ubaté y Chiquinquirá y asiento del mayor número de obras de arte rupestre en el país. Su historia es ejemplo de resistencia ancestral,  aproximadamente cinco mil  muiscas habitantes de este altiplano antes que ver mancillada la honra de sus mujeres, por parte de los invasores españoles, se lanzaron en caída libre de más de trescientos metros desde sus farallones. ¿Será que la nueva independencia comienza avanzar hacia el Sur desde el Norte de Cundinamarca?

El gran interrogante es qué va a pasar una vez termine el paréntesis que han abierto los voceros agrarios, en espera de las soluciones a la problemática social especialmente de los campesinos. Y sabemos que no está en manos del gobierno las soluciones, el puesto de mando está muy al Norte. A la pregunta, ¿Y si el gobierno no resuelve sus peticiones, qué van hacer ustedes? Un productor de papa contestó: “Pues Santos nos tendrá que matar porque vamos a sacarlo del Palacio de Nariño, y no habrá ESMAD ni ejército que nos detenga”. Puede sonar a bravuconada, pero lo cierto es que ya demostraron estos campesinos que cuando se levantan  avanzan como una falange temible e incontenible.

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